La Importancia de Creer en lo que no Vemos

La Importancia de Creer en lo que no Vemos

Creer en lo que no se ve ha sido siempre un reto para el sistema nervioso humano, que se empeña en mostrar que lo que  detecta con los cinco sentidos: vista, oído, tacto, gusto y olfato es la realidad total de lo que existe. Sin embargo nada más lejos de una realidad lógica y objetiva.

La realidad total consiste en una infinidad de impresiones sensibles y nuestro cerebro y sistema nervioso están muy lejos de tener tal poder de percepción y aunque podemos filtrar una gran cantidad de información tanto de forma consciente como subconsciente, no deja de ser una muy simple aproximación de la infinidad de información y elementos que interactúan en el universo tanto en tiempo como en espacio.

Creer en lo que no se ve no es un acto iluso, fanático, ingenuo, ignorante o fetichista como piensan muchos escépticos especialmente a nivel de la ciencia, sino que es un acto humilde y responsable con un gran sentido de la realidad total que verdaderamente existe, dado que nuestra parte consciente a nivel cerebral científicamente hablando sólo puede manejar un máximo de siete variables o trozos de información al mismo tiempo utilizando la mayoría de sentidos implicados en un evento o situación.

Y adicionalmente según investigaciones neurológicas nuestro sistema nervioso sólo detecta una parte de la energía del medio entre mil millones, lo cual muestra que el cerebro hace una muy limitada percepción o modelo de la realidad total que existe y que por efecto del constante registro de ese modelo físico que los sentidos detectan como realidad y hace el cerebro entonces el individuo cree que no hay nada más fuera de lo que su cerebro registra como realidad.

Para comenzar los seres vivos que habitan este planeta tanto animales, entre los cuales se cuenta la especie humana y los vegetales detectan la realidad de forma diferente. En ciertos animales por ejemplo como las serpientes hay sentidos que nosotros no tenemos ya que ven en infrarrojo, una longitud de onda que el ojo humano no puede captar y localizan a la presa por su calor corporal, otra capacidad sensorial que el ser humano no tiene ni percibe.

Los murciélagos y elefantes captan ultrasonidos, que son ondas acústicas o sonoras cuya frecuencia está por encima del espectro auditivo del oído humano (aproximadamente 20.000 Hz) y gracias a esa capacidad detectan obstáculos o perciben eventos que pueden suceder, mientras que ningún ser humano es capaz de percibir esos cambios en el universo.

Se sabe por ejemplo en el caso de los elefantes que han salvado muchas vidas humanas en regiones apartadas del mundo como Asia, gracias a que se exaltan de ánimo cuando perciben por ultrasonido un terremoto o maremoto antes de que ocurra, y sus propietarios una vez alertados de ese registro, actúan evacuando sus lugares de residencia y luego en pocos minutos sobreviene la catástrofe para quienes no contaban con este aviso animal.

Los perros por ejemplo tienen diez veces el olfato de un humano y los osos cien veces, lo cual hace que puedan oler presas desde varios kilómetros de distancia, cuando apenas un ser humano puede oler una comida a una decena de metros. Un águila puede mirar un ratón a más de un kilómetro de distancia o podría leer los titulares de un periódico a una distancia de cien metros mientras nosotros no podemos hacer eso a más de dos o tres metros de distancia.

Con apenas estos breves análisis  de lo que ocurre en distintas especies animales sería muy ingenuo pensar que nosotros como humanos estamos por encima de las otras especies y que nuestro registro de la realidad es el mejor o el más completo. Sin embargo ninguna especie animal entre las cuales se cuenta la humana puede detectar un gran número de cambios significativos que ocurren a nivel microscópico o macroscópico en el universo.

Es por esto que nadie está en capacidad de demostrar que no existen realidades mayores como la existencia de Dios, del alma, la vida después de la vida, los milagros, la sincronía de eventos universales, etc. Partiendo de la base de utilizar para ello un sistema nervioso y cerebro muy limitados que tratan de establecer y generalizar una realidad que no pueden detectar y tampoco experimentar ni siquiera en cantidades medianamente significativas.

Sin embargo la gran mayoría de información que percibimos y recibimos no ocurre a nivel consciente que como dijimos es bastante limitada, sino a nivel inconsciente o subconsciente registrando o almacenando datos de los eventos reales que ocurren a través de cadenas de información. Y esto se ha demostrado en casos de pacientes o personas hipnotizadas que pueden describir detalles extraordinarios de experiencias vividas con tal minuciosidad que no es posible recordar de ningún modo a nivel consciente.

Sabiendo todo lo anterior muchos podrían preguntarse ¿ si esto es lo que ocurre en cuanto  a lo que captamos de la realidad total universal, entonces es posible creer en cualquier cosa y esperar a que exista o se cree una realidad?

Y la respuesta es no todo. Una manera de saber que algo sucede en el universo fuera de nuestro umbral de percepción es  que un fenómeno se repite y puede experimentarse en algún momento y lo percibimos a nivel intuitivo, es decir se puede experimentar y reconocer, más no conceptualizar a nivel lógico.

La ciencia por ejemplo como la conocemos actualmente siempre ha tratado de mostrar que no existen realidades mayores a los modelos del mundo que propone y acepta porque en su sistema de evaluación no es posible encajar todas las variables y fenómenos que escapan de la percepción humana-limitada.

Y aunque los modelos del mundo que ha creado son útiles como lo dijo el gran físico Alemán Albert Einstein ” los modelos que hacemos del mundo son sólo modelos y una limitada aproximación de la realidad”.

Existen a nivel humano general millones de testimonios en todo el mundo de la ocurrencia repetida de fenómenos paranormales que alteran la consciencia de muchas personas pero a la vez también existen muchos comerciantes astutos que se lucran de la ignorancia de otras personas para venderles encantamientos y feticherías para manipular su nivel de consciencia y hacer que crean en realidades externas sin fundamento.

Pero entonces ¿cómo diferenciar lo verdadero de lo falso en lo que escapa a nuestro nivel de percepción sensorial? y como dijimos esto lo muestra evidentemente la ocurrencia repetida de un fenómeno. Por ejemplo en el caso en el caso de la existencia del ser superior, basta con observar como millones de vidas cambian y se transforman bajo el nombre de Dios en todo el mundo y llevan un modelo de vida muy similar sin antes haberse conocido y sin poderse conocer jamás en esta tierra.

Los milagros también son una evidente demostración de la inconmensurable realidad que escapa a nuestros sentidos. Pero su evidencia está demostrada por la ocurrencia repetida de fenómenos que los acreditan y que la ciencia en general médica y científica no pueden explicar.

En el caso del éxito concretamente es vital creer en lo que no se ve. Basado en esto actualmente se habla mucho del poder de la atracción o de la Ley de la Atracción que afirma que los pensamientos repetidos son energía y que atraen eventos que confirman dicha programación mental.

Y a este respecto también existen millones de testimonios que confirman esta nueva realidad que aunque no se puede conceptualizar si se puede experimentar, como le ha ocurrido a más de una persona con eventos repetidos en su vida.

En los estudios de la mente humana que se han hecho de grandes hombres y mujeres de la historia que cambiaron su vida y la de otros con su ejemplo, se sabe que fueron habitados por una idea fija y que vivieron y creyeron en ella antes de que todo ocurriera fuera de su mente.

Miremos entonces una serie de recomendaciones útiles para creer en aquello que no vemos:

  • Toma consciencia de que existe una realidad infinitamente mayor a lo que tus sentidos y sistema nervioso pueden detectar. Y reconocerlo no es un acto alejado de la realidad como creen los escépticos, sino una conclusión muy lógica, sensata y clara que no deja lugar a dudas.
  • No es posible demostrar que no existen o negar realidades mayores como: Dios, la existencia del alma, la vida después de la vida, los milagros y la sincronía de eventos basados en una serie de sentidos, sistema nervioso y razón humanos limitados.
  • Aunque por ejemplo la ciencia física está basada en la razón debe acudir a creer en lo que no ve, pues aunque los cálculos matemáticos y los experimentos muestran que los átomos y las partículas subatómicas están ahí nadie ha visto jamás un átomo o una partícula y nadie los puede ver a simple vista.
  • Los autores de Desarrollo Humano hablan a una sola voz de crear primero una viva realidad presente aunque esté ocurriendo por el momento sólo en la mente. Y  que de acuerdo con esto toda una serie de eventos favorables que la confirmen y la produzcan sucederán fuera de la mente en el mismo universo físico en la que ambas se encuentran.
  • Para tener una idea básica de cuanta información del universo escapa a nuestros sentidos y a nuestro sistema nervioso, por ejemplo una sola célula humana que no podemos ver tiene la módica suma de seis billones de reacciones por segundo, lo cual es una cifra inconmensurable para registrar por medio de nuestras capacidades, y un sólo ser humano tiene cincuenta billones de ellas.
  • Ninguno de nuestros sentidos nos dicen toda la verdad de lo que hay en el universo. Ni lo que vemos, ni lo que oímos, ni lo que gustamos, olemos o palpamos es la realidad total. Es una simple aproximación o un modelo muy pequeño de un universo infinitamente complejo en manifestaciones y combinaciones.
  • Si la fe es objeto de escepticismo por muchos, mucho más lo es el propio escepticismo que no tiene ningún fundamento lógico pues es demasiada la información que nuestros sentidos y sistema nervioso no registran ni pueden evaluar.
  • La fe es un acto coherente y responsable con una realidad que nos supera dramáticamente. En cambio la duda y el escepticismo son autolimitantes que interfieren para el desarrollo de una vida plena.
  • Si realmente deseas cambiar tu estilo de vida debes entrenar tu mente para creer en lo que no ve antes de que suceda, de lo contrario no obtendrás más que un presente limitante.
  • Escoge creer en aquello visible e invisible que te fortalezca y dignifique tanto a ti como a otros seres humanos.
  • Practica la oración y la meditación. Conéctate con nuestro ser supremo Dios y con tu ser interior, dos realidades que trascienden la limitada razón y los sentidos.
  • Crea en tu mente una imagen mental de la vida que quieres tener. Aprende cómo hacerlo utilizando nuestros recursos recomendados y deja que las fuerzas universales se encarguen de confirmar una nueva vida para ti.

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Comentarios

2 Comentarios en La Importancia de Creer en lo que no Vemos

  1. Hernán Rincón
  2. Estupenda y fascinante explicación sobre el mundo que no vemos. Y como bien lo dicen ustedes aquí la fe es un acto de humildad pues es mucha la información que ni captamos y que se nos escapa a través de nuestros sentidos. Que bueno que muchos ateos y escépticos se den una pasadita por aquí. Los felicito excelente su sitio web.

  3. Dora Camacho
  4. Para mi la fe es un acto de justicia frente a una inmensa realidad que nuestros sentidos no pueden detectar. Está claro entonces que la duda y el escepticismo no tienen un fundamento real como bien lo dice este post tan detallado y específico. Felicitaciones por su excelente contenido.

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